La crisis en Cuba ya no se mide en un solo número. En octubre de 2026 se juega en tres frentes a la vez: la luz que no llega, el petróleo que falta y la gente que se va, a veces a destinos que nadie eligió. En La Isla Sur te contamos qué pasó en cada frente, con datos de fuentes oficiales y de la prensa independiente, y por qué los tres están conectados.
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Qué está pasando: la crisis en Cuba en octubre de 2026
Los tres problemas se alimentan entre sí. Sin combustible no hay electricidad; sin electricidad la economía se frena; y con la economía frenada, cada vez más cubanos deciden irse. El Gobierno, por su parte, ha empezado a abrir sectores que durante décadas fueron solo del Estado, como el del petróleo y el gas.

Primer frente: la luz y los apagones
El 18 de septiembre, sobre las 2:00 de la tarde, el Sistema Eléctrico Nacional se cayó por completo y dejó sin corriente a todo el país, más de nueve millones de personas. Según la Unión Eléctrica, todo empezó con el disparo de la línea de 220 kV Matanzas–Cienfuegos. Recuperar el sistema llevó casi 15 horas.
Fue el octavo apagón nacional de 2026. Los anteriores fueron el 16 y el 21 de marzo, el 6, el 10 y el 14 de julio, y el 2 y el 3 de agosto. El del 16 de marzo fue el más largo: 29 horas y media sin sistema.

Octubre no empezó mejor. El 8, una oscilación en la red sacó de servicio la unidad 1 de la termoeléctrica de Felton y dejó sin luz desde Holguín hasta Guantánamo. El sábado 10, a las 12:46, se disparó la línea Nuevitas–Las Tunas y Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo quedaron desconectadas del resto del país.
Los números de la Unión Eléctrica explican el resto. Para el pico del 11 de octubre había 1.235 MW disponibles para una demanda de 2.980 MW, y se pronosticaban 1.775 MW de afectación. Entre el 3 de septiembre y el 2 de octubre, 23 de 28 días con registros comparables pasaron de 2.000 MW de afectación. En varios pueblos del oriente los cortes superaron las 20 horas diarias.
Cómo se vive sin corriente
Detrás de los megavatios está la vida diaria. Sin corriente no funciona la bomba que sube el agua al tanque, la comida se echa a perder en el refrigerador y hay que cocinar con carbón o con leña. El teléfono se carga donde haya luz, y la radio de pilas vuelve a ser la forma de enterarse de lo que pasa. Así es la crisis vista desde una casa cualquiera.
Un símbolo de todo esto es la central nuclear de Juraguá, en Cienfuegos. Se empezó a construir en los años 80 para darle independencia energética a la isla, nunca llegó a funcionar y hoy es una estructura abandonada.
Segundo frente: el petróleo, la raíz de la crisis
Las termoeléctricas cubanas viven del combustible, y no alcanza. Según el Ministerio de Energía y Minas, citado por la prensa, la isla necesita algo más de 100.000 barriles de petróleo al día y produce unos 40.000. El resto hay que importarlo, y desde enero Estados Unidos aprieta con un cerco petrolero y sanciones nuevas. Te lo explicamos en las nuevas sanciones de EE.UU. a Cuba.
Ante esa falta, el Gobierno dio un paso impensable hace unos años. A finales de julio se publicó en la Gaceta Oficial de la República de Cuba la norma que abre la extracción de crudo y gas natural a la inversión privada y extranjera. Forma parte de un paquete de 176 medidas aprobadas en junio:
- La extracción solo se hará por concesión administrativa, para asociaciones económicas, empresas mixtas nacionales y modalidades de inversión extranjera.
- Las mipymes podrán operar gasolineras, con autorización y un socio estatal.
- Las actividades prohibidas al sector privado bajan de 125 a 79.
Es un reconocimiento de que el modelo estatal no pudo garantizar lo básico. Puede traer capital y tecnología, pero sus frutos no van a llegar a las casas de inmediato. Mientras tanto, la economía cubana acumula una caída del 15 % entre 2020 y 2025, y la situación en la isla sigue pesando sobre cada bolsillo.
Tercer frente: el éxodo y los cubanos atrapados en Rusia
Mientras unos se van buscando una vida mejor, otros terminan donde nunca pensaron. Un reportaje de CubaNet, publicado en agosto, contó el caso de Yalina González Morales, de 29 años y de Mayabeque. Llegó a Rusia con su esposo en abril de 2025 y trabajó unos diez meses limpiando calles y quitando hielo en Kolomna.
La detuvo la policía y pasó unos tres meses en un centro de deportación. Le hicieron creer que la mandaban a Cuba, pero al aterrizar descubrió que estaba en Taskent, Uzbekistán. Su esposo seguía detenido en Rusia. Según el reportaje, otros cubanos expulsados también terminaron en Uzbekistán y crearon un grupo de Telegram para ayudarse.
El problema de fondo es que entrar a Rusia sin visa permite estar hasta 90 días dentro de un período de 180, pero no da permiso para vivir ni para trabajar allí. Y salir de Taskent rumbo a Cuba cuesta entre 1.310 y 1.703 dólares, con escala en Estambul.

Las cifras generales son igual de duras. Un estudio del Council on Foreign Relations (CFR), de septiembre de 2026, calcula que desde 2020 se fueron de Cuba entre 1,6 y 2,75 millones de personas, entre el 13 % y el 25 % de la población. La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) informó que el país cerró 2025 con 9.434.593 habitantes.
Cómo se conectan los tres frentes de la crisis
| Frente | Problema central | Lo que cambió |
|---|---|---|
| Luz | Ocho apagones nacionales y cortes de más de 20 horas | La gente se las arregla como puede para cocinar, cargar el teléfono y guardar la comida |
| Petróleo | Se produce menos de la mitad de lo que hace falta | El Estado abre la extracción a privados y extranjeros |
| Éxodo | Millones se fueron desde 2020 | Aparecen rutas nuevas, y también deportaciones a terceros países |

Las tres historias son la misma. La falta de energía empuja a la gente a irse; la falta de recursos obliga al Gobierno a cambiar reglas que parecían intocables; y muchos de los que se van quedan expuestos a riesgos que nadie debería enfrentar solo.
¿Y a ti qué? Lo que significa para el cubano en Brasil
Si tienes familia en la isla, la situación en la isla se te mete en la casa aunque vivas en São Paulo o en Florianópolis. Más apagones significan más pedidos de linternas, baterías y cargadores. Antes de mandar un paquete, revisa las reglas nuevas de la Aduana de Cuba, que desde el 12 de octubre cobra en dólares.
Y si estás pensando en ayudar a alguien a salir, que sea por un camino legal y con información verificada: el caso de los cubanos deportados a Uzbekistán muestra lo caro que sale confiar en rutas sin garantías. Para seguir la semana, lee nuestro resumen de noticias de cubanos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay tantos apagones en Cuba?
Porque las termoeléctricas tienen averías y les falta combustible. La isla produce unos 40.000 barriles de petróleo al día y necesita más de 100.000. En 2026 ya hubo ocho apagones nacionales.
¿Cuándo fue el último apagón nacional?
El 18 de septiembre de 2026, tras el disparo de la línea de 220 kV Matanzas–Cienfuegos. Recuperar el sistema llevó casi 15 horas. En octubre hubo además caídas parciales en el oriente.
¿Qué cambió con el petróleo en Cuba?
Una norma publicada en la Gaceta Oficial a finales de julio de 2026 permite la extracción de crudo y gas por concesión a empresas mixtas y a la inversión extranjera. Las mipymes pueden operar gasolineras con un socio estatal.
¿Cuántos cubanos se fueron desde 2020?
Según un estudio del Council on Foreign Relations, entre 1,6 y 2,75 millones de personas, entre el 13 % y el 25 % de la población.
¿Cómo afecta la situación en la isla a los cubanos en Brasil?
Sobre todo a través de la familia: más necesidad de remesas, de paquetes con linternas y baterías, y más gente que quiere salir. Antes de mandar algo, revisa las reglas nuevas de la Aduana de Cuba.
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